Según la geometría, la mesa más estable es la que tiene tres patas.
Una mesa con dos patas no se puede mantener en equilibrio;
una con cuatro patas, corre el riesgo de cojear;
y sólo la mesa de tres patas se adaptará perfectamente a cualquier rugosidad del terreno.
Por eso, siempre que hablamos de las relaciones entre arte y ciencia, nos falta algo.
Por eso, siempre que hablamos de las relaciones entre educación y arte, nos falta algo.
Por eso, siempre que hablamos de las relaciones entre ciencia y educación, nos falta algo.
Sólo encontraremos el perfecto equilibrio si incluimos en el mismo proyecto a la educación, la ciencia y el arte.